sábado, 12 de marzo de 2011

Tsunamis y maremotos

La primera vez que escuché la palabra tsunami fue hace muchos años, mientras veía una de mis series favoritas de la infancia. En el capítulo 19 (lo he buscado, no es que me acuerde) de "Conan, el niño del futuro" (未来少年コナン) se producía una ola gigante, a la que llamaban ya, en la versión doblada, tsunami. La serie, de la que podemos hablar otro rato, estaba dirigida por Hayao Miyazaki y data de 1978. En ese capítulo 19, el protagonista se encontraba en una playa y, de repente, el agua comenzaba a retroceder, ante la cara de miedo de varios personajes. Yo, claro, no entendía nada, pero después llegó la ola. Durante algún tiempo estuve impresionado con aquella escena y la palabra tsunami me daba escalofríos, pero siempre me pareció algo más relacionado con la ficción; un invento japonés como podría ser Godzilla. Pero no, no era un invento.

Cuando hay una catástrofe como la de Japón, muchas veces los medios de comunicación se dejan llevar por las prisas, al igual que muchos lectores críticos. Lo que me gustaría decir es que, en mi opinión, y como bien se han encargado de recordar ya en el foro (AQUÍ), no es lo mismo un "maremoto" que un "tsunami". Para mí, al menos, nunca fue lo mismo. Así lo refleja también la Academia, que indica, además, que tsunami debe escribirse en cursiva.

Para aquellos que penséis que con lo que ha pasado en Japón (y en otros lugares antes) esta discusión es algo banal, no tengo más remedio que estar de acuerdo con vosotros. Pero permitidme que esta entrada sirva para que mandemos muchos ánimos a los que allí están, pasándolo mal, en momentos tan duros. Aunque sólo sea para eso. Que no es poco, añado.

2 comentarios:

izsala dijo...

Iba a escribir sobre lo mismo en mi blog, pero veo que hay gente más rápida que yo. En cierto modo, me alegro. Sólo tengo una puntualización sobre la cursiva de tsunami que he visto en la web de la Fundación del Español Urgente.

http://www.fundeu.es/recomendaciones-T-terremoto-en-japon-claves-para-una-buena-redaccion-885.html

Un saludo.
Por supuesto, y como corresponde, estás en favoritos. Gracias por tus artículos.

Los filólogos somos necesarios dijo...

Gracias por tu comentario, izsala, y también por la aportación de la Fundéu.

Un saludo.