lunes, 18 de octubre de 2010

LA FILOLOGÍA: UNA CUESTIÓN DE LÍMITES

Hola amigos:

Varias veces hemos hablado ya sobre las salidas profesionales, directas e indirectas, de esta nuestra amada carrera. Pero, ¿qué es realmente la Filología? ¿Crítica? ¿Normalización?
Posiblemente la respuesta para muchos (al menos en mi caso) pueda nacer del plan de estudios. En mi facultad, realmente pesó muchísimo la tradición y el estudio tanto en literatura como en lingüística, de todo lo que no traspasara la Guerra Civil. Al finalizar mis estudios (creo que puedo decir que afortunadamente se prolongaron -sí, mal de muchos...- unos años más) sentí, como primera e intuitiva sensación, que me quedé como cuando finalicé C.O.U: en pañales. Claro está que es una generalización, pero si quitamos nuestras propias iniciativas, que nos habrán conducido a otros espacios no programados, creo que podemos decir que hay mucha teoría, concentrada en unos siglos, cuanto más añejos mejor, y poco saber hacer. ¿Exceptuando el C.A.P?

Así que os propongo la respuesta a estas preguntas:
¿Qué es la Filología?
¿Cuál es la praxis de la Filología?

Comienza el juego; por 25 céntimos, un, dos, tres, responda otra vez.

2 comentarios:

Ajax dijo...

Me gusta la definición de Nietzsche en "Homero y la Filología Clásica": No una ciencia sino una tendencia científica que agrupa la historia porque quiere recopilar los documentos de un grupo de hombres y nación en particular, el estudio del lenguaje ("instinto del lenguaje") y estética, en cuanto esta último, por lo menos en el terreno de las clásicas, porque pretende desenterrar ese "mundo ideal sepultado" de eterna vigencia. En otras palabras, en la primera se agruparía todo aquello que tiene por objeto un libro: desde la crítica textual hasta el análisis del discurso, en la segunda entraría la lingüística y sus distintas ramas que desbordan el libro como unidad de análisis: psicolingüística, neurolingüística, etc, y en la tercera lo que uno podría denominar los estudios de "civilización", que incluye la literatura.

Estas tres tendencias están agrupadas por el carácter pedagógico de esta tendencia: la necesidad de transmitir valores docentes es el único espacio donde el estudio de tales objetos elevados tiene lugar. Letra, libro y cultura pueden ser sustentados, pues es en la enseñanza donde pueden ser transmitidos, pueden servir a algún otro y es al mismo tiempo, la manera más fácil de ganar y plata y poder seguir estudiando: Creo que es evidente, la docencia deja tiempo libre para estudiar más.

Sin embargo, me parece que esta división es un poco ya anacrónica y hay cosas que se han cambiando o que, por lo menos, se están revaluando: p.ej. que una lengua representa a una nación o a un grupo de hombres en un territorio y tiempo... ¿Qué pasa con eso cuando se analizan los blogs o las dinámicas textuales de las redes sociales? En cuanto a lo estético, tiene aún "eterna vigencia" los estudios de los clásicos? Vigencia sí, pero no el valor absoluto y monárquico que aún gozaba en el XIX. Lo que respecta al estudio del lenguaje, demuestra cuán anacrónica y, con todo, pertinente es esta respuesta: La filología en sentido moderno no lleva más de 250 años desde el día en que Wolff decidió inscribirse a la en ese entonces inexistente facultad de filología. De Saussure en su Lingüística General tiene un bonito pie de página que da cuenta de este curioso evento.

MatíasG dijo...

Escribí una corta respuesta en mi blog: http://kinophilia.blogspot.com/2010/11/que-es-la-filologia.html